No merezco tu amor pues yo no te amo. Es triste aceptarlo pero ahora que estás más enamorado es cuando menos cerca de ti me siento. ¿Por qué es así el corazón? ¿Por qué ya no me arde la piel con tu contacto? ¿Por qué se apagó tu luz en mi corazón? Estoy tan agradecida por todo lo que me has dado y por lo que aún me das, pero ya no puedo ni quiero darte nada más. Me he acostumbrado a buscarte y verte como mi paño de lágrimas pero creo que es muy desconsiderado de mi parte. Así que ¿debería alejarme de ti?
No encuentro las palabras decirte que mi amor por ti se acabó, no insistas más, que no quiero herirte y que no voy a cambiar de forma de parecer, más por falta de sentimiento que como un acto de voluntad. En verdad no quiero herirte, ya no quiero lastimarme. Me cuesta mucho anteponer mi voluntad a la tuya y a tu amor. No te merezco y no lo digo como un acto de baja autoestima, sino como un acto de justicia y verdad. No merezco ser amada por alguien a quien no amo. Lo justo es que vayas y encuentres alguien que pueda corresponderte.
Estos cuatro años han sido muy fructíferos y me has dado más de lo que puedo devolverte. Sé que también te di todo de mí y no quiero nada a cambio. Te pido que guardemos esos momentos felices para siempre y sigamos adelante.
Me voy no en pos de alguien más. No tengo un nuevo amor. No estoy enamorada de alguien más. Me voy porque ya no quiero saber por ahora del amor. Porque tengo muchas cosas que hacer. Porque quiero curarme. Porque quiero estar un rato conmigo misma y ser feliz o estar tranquila. Resulta que esto del amor, una vez el centro de mi vida, va siendo desplazado por mi familia, mi trabajo, mis amigas, mis problemas cotidianos y por una infinidad de cosas que ocurren en el corazón de una mujer. Tengo tantos miedos que vencer, tantos reinos que conquistar en mi propio cuento. Ya no quiero ser la princesa que espera, ni tampoco una guerrera solitaria, seré una mujer y ya, con todo lo que eso implica. Voy a vivir mi vida, por mí y para mí.
A lo mejor me convierto en alguien mejor, a lo mejor no.
Es hora que decidas qué quieres hacer, quedarte ahí, seguir adelante, insistir, no sé, no voy a incidir en tus decisiones. Por mi parte, haré todo lo posible por ser firme en mi decisión y no flaquear. Te pido que si claudico no me dejes regresar, que te alejes o que me hagas ver mi error. Te considero además de mi ex-pareja, un gran amigo, por lo tanto creo que aún puedo apelar a ese cariño, recíproco, que hagas lo mejor para ti. Cada uno debe velar por sí mismo, te conmino a ello.
Te quiero con toda mi alma, incluso puedo afirmar que te amo todavía. Pero la diferencia es que ya no quiero ser tu pareja y quiero seguir mi camino. Siempre voy a amarte y lo que representas para mí. Te ofrezco mi amistad, mi infinito cariño y voluntad de ayudarte siempre que lo necesites.
Sé feliz y perdóname por no poder cumplir mis promesas. Por faltar a mi palabra de amarte para siempre y hacerte feliz. Quizá pienses que te hiero o te causo pena con esta declaración, pero espero que a la larga entiendas que esto nos traerá paz a los dos. Si piensas que soy egoísta, puedes estar en lo cierto. Sólo creo que si no hago esto ahora, creo que terminaré hiriéndote más de lo que ahora puedo estarlo haciendo.
Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario